martes, 14 de junio de 2011

Entrevista a un Nobel. Mario Vargas LLosa

(...)¿Qué te parece el escenario que se ha gestado en la Puerta del Sol durante las pasadas elecciones? ¿Qué opinas de los ´indignados`?
Pues, mira, Carmen, me parece un fenómeno muy comprensible. Es terrible para estos jóvenes, muchachos y muchachas, haber hecho enormes sacrificios para sacar adelante una carrera, para aprender una profesión. Ellos se han sacrificado y tienen un título, pero no trabajo. A veces pasan años y no encuentran un trabajo digno. Es comprensible que estén indignados. Lo que no sé es si la protesta está bien dirigida. Yo no creo que la democracia sea la culpable. En un primer momento parecía que iban contra ella. Decían que no se debía votar. A mí me parece que apartarse del sistema es algo muy peligroso, sobre todo en un país que ha salido de 40 años de dictadura. Los españoles tienen algo precioso, que es el sistema democrático. Permite elegir y cambiar gobiernos pacíficamente. España tiene el derecho de criticar porque hay libertad de expresión. Aquí hay defensa de los derechos humanos, una legalidad. Todo eso es precioso. Y se puede mejorar. Pero apartarse de eso sería un error gravísimo. De todas formas, repito que hay una razón para la indignación. ¿Cómo no vamos a entenderlo?

¿Dirías que hay alguna relación entre lo que ha pasado aquí y lo ocurrido en Oriente Medio?   Tal vez. Lo de Oriente Medio ha sido un movimiento popular de rechazo a unas satrapías corrompidas que hacen una declaración obscena de riqueza mientras los pueblos se mueren de hambre. Allí la protesta está muy bien encaminada hacia gobiernos que son dictatoriales, que son corruptos. Creo que es una maravilla que sobre todo Occidente debería celebrar. Precisamente, son los valores occidentales los que de pronto ´resucitan` allí en Oriente Medio. Están pidiendo libertad, democracia, gobiernos civiles, elegidos... Cultura occidental, cultura democrática, al fin y al cabo.

¿Qué papel tiene que jugar la mujer en esta revolución?
Este movimiento de liberación, sobre todo en países árabes, debería servir para que la mujer vaya siendo reconocida en sus derechos. Es la cultura donde está más discriminada. En este movimiento de liberación, las mujeres han participado de una manera muy activa, sobre todo en Túnez. Hay que esperar que esos derechos humanos se reconozcan. Si se establece una democracia, eso va a ser inevitable. Va a venir solo, aunque haya todavía muchos prejuicios hacia la mujer, principalmente religiosos, en el mundo musulmán.

Hablemos del papel de las mujeres en el Primer Mundo. ¿Qué opinas de las cuotas?
En principio, yo estoy en contra de las cuotas. Las cuotas son muy peligrosas. Pienso, además, que las mujeres no quieren ser reconocidas de esta manera impositiva, sino creando unas condiciones en las cuales puedan competir de igual a igual con los varones. El sistema de cuotas en las universidades, por ejemplo, no ha dado buen resultado... Eso está clarísimo.

¿De qué me estás hablando?
Pues de imponer cuotas para que las mujeres, aunque tengan notas inferiores a las de los varones, puedan acceder a la universidad. Eso es una realidad. Ha ocurrido en Estados Unidos. A partir de los años 60 se intentó y no ha dado resultado. En muchas universidades se ha tenido que dar marcha atrás.

¿No tendríamos que ser nosotras las que demos ese paso que nos falta para que la igualdad sea una realidad?
En ese sentido, estoy completamente de acuerdo con las tesis de Simone de Beauvoir. Ella decía que muchas veces las mujeres quieren ser mujeres para ser discriminadas. Es decir, en la discriminación muchas mujeres encuentran algún tipo de comodidad. Eso escribió ella. Y hay todavía mujeres que quieren, de alguna manera, exonerarse ellas mismas de la incomodidad que significa ser independiente, libre e igual que los demás.

Estoy de acuerdo contigo.
Pero ese es un fenómeno que está en marcha. La igualdad está en marcha. Lo que requiere es que la exigencia venga desde arriba y no desde abajo. Y, sobre todo, que llegue a través de la participación.

Sin embargo, la figura de la mujer que últimamente más se ve regresa a esa mujer subordinada. Pienso en Michelle Obama, una gran profesional que ahora se ha de fotografiar haciendo tartas de manzana. O Carla Bruni, quien tiene que ir tres pasitos por detrás de Nicolas Sarkozy.
Pero ahí tienes, por otro lado, a la señora Angela Merkel. Ahí está. Ha llegado sola hasta ahí, venciendo todos los obstáculos. Se ha ganado el respeto de todo el mundo. Yo ni siquiera sé si tiene un marido la señora Merkel [sonríe]. ¿Tiene marido? Nadie lo sabe. No sabemos qué hace el marido de la señora Merkel. Cuando yo vivía en Inglaterra, estaba en el poder la señora Thatcher. Su marido era un oscuro personaje, parece que un buen director de una fábrica, pero no figuraba para nada. Yo creo que son casos que muestran cómo en un campo que estaba tan masculinizado como la política se han roto muchas barreras, y las mujeres van ganando el derecho de igualdad.
Cambiemos de tema. A mí me da la sensación desde siempre de que tú, Mario, eres un hombre muy generoso con tu tiempo.
¡Pero si no tengo tiempo para nada! ¡Ando últimamente agobiado de acá para allá! ¡Sin tiempo para hacer nada! Lo que pasa es que formar parte de este tipo de causas es una de las cosas que más dulcifica y que más me recompensa, precisamente, de esa falta de tiempo que me agobia desde que me dieron el Nobel.

Recuerdo que, hablando en una ocasión con Octavio Paz sobre este mismo tema, me decía que había comprobado, tras conseguirlo, que se había convertido en una especie de liberación. A partir de entonces empezó en cierta medida a poder relajarse.
El premio Nobel es una especie de catarata que te cae encima de golpe. Llegan, de pronto, un sinnúmero de obligaciones y compromisos. Vives a partir de entonces sometido a una situación que es terrible. En mi caso, por primera vez en la vida, ha hecho volar en pedazos mis horarios de trabajo, algo que yo respetaba de un modo casi piadoso. He tenido que andar desde entonces trabajando a salto de mata porque me dijeron que las obligaciones relacionadas con el premio no se podían evitar. ¡Así que estoy tratando de sobrevivir al premio Nobel de Literatura! [sonríe]. Esa es la verdad.

De todas formas, insisto en la idea de que me pareces muy generoso con tu tiempo.
Sí, bueno. Pero no saber decir ´no` tiene más inconvenientes que ventajas en la vida [sonríe, irónico].

Hablemos de Latinoamérica. Me da la impresión de que, mientras aquí en Europa todo el mundo está decaído, deprimido y triste, con una sensación de derrota a causa de la crisis, es como si allí todo fuese esperanza. Es como si al fin fuésemos a dejar de ser el continente del futuro para empezar a serlo del presente.
 
Para algunos países creo que lo que dices es verdad. Algunos están avanzando. Eso hay que reconocerlo. El mismo Perú en los últimos diez años ha progresado mucho económicamente y ha funcionado la democracia, aunque lo haya hecho de un modo imperfecto, como es lógico. Es difícil conseguir la democracia perfecta. Después hay otros como Chile, por ejemplo, que están avanzando no solamente desde el punto económico, sino también social. Se ha reducido la pobreza muchísimo. Es algo interesante. Ocurre también en Uruguay y en Brasil.
Lo que ha ocurrido en Brasil con Lula es algo que se debe tener en muy cuenta, ¿no crees?
Así es. Y lo más curioso es que Lula ha actuado en el poder con una absoluta moderación. Y no solo eso, sino que aceptó cosas que antes eran totalmente incompatibles con la izquierda, como, por ejemplo, la economía de mercado. Lula emprendió reformas de tipo liberal que antes la izquierda odiaba. Es curioso. Digamos que ha seguido un poco el ejemplo de lo que ha sucedido en la Unión Europea o con el socialismo en España. No podemos olvidar que Lula comenzó siendo muy radical y se ha convertido en un socialdemócrata. Eso ha dado un gran empuje a su país.

Hablemos del tuyo. ¿Qué panorama político le espera a Perú después de las elecciones?
Yo tomé desde el principio una clara posición al respecto. Defendí la candidatura de Ollanta Humala porque pensé que sería gravísimo para el Perú que ganara la señora Keiko Fujimori, lo que a mi juicio equivaldría a una legitimización de los años de la dictadura de su padre, con la que ella estuvo totalmente identificada. Por otro lado, siempre he esperado que Ollanta Humala haya moderado su mensaje y se haya apartado del modelo de Chávez que defendió antes; que se haya acercado más al modelo de Lula en Brasil.

¿Crees que Humala vendría a ser el mal menor para Perú?
Sí. Lo has definido bien, Carmen. Sería el mal menor para mi país.

Mario, voy a hacerte una pregunta que siempre se hace a las escritoras y nunca he visto hacer a los escritores.
[Sorprendido] ¿Cuál es?

¿Tú crees que existe una literatura femenina?
[Rotundo] No. No lo creo. Es que yo creo que la idea de la mujer o del hombre no es una categoría esencial. Hay hombres y hay mujeres, pero no son idénticos. Es más, mi experiencia me dice que son bastante diferentes entre sí. Puede haber una cierta sensibilidad en la mujer que tiene que ver con su propia experiencia de género. Las mujeres son capaces de describir esa experiencia mejor en la literatura. Pero, al final, todos escribimos de la misma manera. Hay heroínas extraordinarias descritas por hombres, como también hay personajes masculinos escritos por mujeres que son absolutamente seductores y fascinantes. No creo que el género marque ningún tipo de sensibilidad colectiva; al contrario. En literatura lo que hay es una variedad extraordinaria que demuestra esa riquísima matización en los individuos.

En tu caso, ¿has vuelto a sentarte a escribir tras la resaca del Nobel?
Sí, sorprendentemente sí que lo he hecho. Aunque aún sigo defendiéndome de periodistas y de entrevistas como esta tuya [sonríe, irónico]. Hay un ensayo que ya llevo muy avanzado. Se llama La civilización del espectáculo y trata sobre la cultura en nuestro tiempo. Es una cosa que comencé hace ya bastante tiempo y he ido rehaciendo. Es ese libro que espero terminar este año.

Acabamos ya. Pero no me gustaría hacerlo sin que me des un motivo para la esperanza.
¡Hombre, España está pasando una crisis muy seria! Pero la he visto transformarse de una manera muy seria en los últimos 30 años. Es el país que se ha transformado para mejor más rápido y más profundamente que ningún otro en este tiempo. Ha sido una historia feliz en los tiempos modernos. Era un país pobre y se volvió próspero. Era una dictadura y se convirtió en una democracia moderna y funcional. Era un país cerrado sobre sí mismo y hoy está absolutamente abierto al mundo. Un país de extremos donde había una riqueza muy concentrada y una pobreza muy extendida y hoy en día es un país de clase media, es un país muy europeo. Además, España ha avanzado tremendamente en cuanto a la modernización de su industria, de sus finanzas, de sus profesionales. La crisis lo ha golpeado más que a otros países por una mala política. Eso es evidente. Pero eso se puede corregir haciendo una buena política. No a largo plazo, sino a corto plazo yo creo que España va a superar la crisis. Además, su integración en Europa ha sido fundamental. No le permite salirse de ciertos límites y eso ha sido buenísimo para su economía. No hay razón para desesperarse. Tenemos que ser optimistas.







jueves, 2 de junio de 2011

Eva Levy

 He estado leyendo sobre esta alta ejecutiva nacida en Tánger, judío-sefardita, y la verdad que me ha interesado mucho algunas de las cosas que expone y a las que se dedica.
Me parece una visión muy realista de las sociedad y si se escuchara más a este tipo de mujeres que reivindican una igualdad real, creo que social y laboralemente todo estaría mejor.

 
Eva levy, responsable de la división de mujeres en los consejos de administración y alta dirección de

ExcellentSearch, tiene claro que si las compañías hubieran escuchado más voces femeninas, la crisis no habría sido tan intensa. Está a favor de leyes contundentes que acaben con una situación “irracional”. “Somos más del 50% de la población. ¿Qué sociedad se puede permitir no desarrollar este talento? Estoy a favor de la paridad transitoria".
 Después de presidir la Federación Española de Mujeres Empresarias, Directivas y Ejecutivas (Fedepe), la consultora de recursos humanos Excellent Search fichó a Levy a principios de año. El enunciado de su cargo es todo un homenaje a la revolución femenina en la historia del universo empresarial: Levy es responsable de la división de mujeres en los consejos de administración y alta dirección de esta firma.

Talento
La mujer que inició su defensa de la mujer “casi por casualidad” asumió en ExcellentSearch la misión de poner en marcha una división especializada en la captación de profesionales en femenino para ocupar puestos en los consejos de administración de las empresas.

La firma ExcellentSearch se ha propuesto adelantarse a un lento pero seguro cambio de tendencia hacia la presencia de las mujeres en la alta dirección. “Es importante que se detecten las potenciales consejeras y que se haga una lista de las mujeres que pueden serlo”.

Levy se aleja de la radicalidad feminista, que siempre culpa al resto de la desigualdad de la mujer en los cargos ejecutivos, y se declara autocrítica. “Ser consejero es un acto de confianza; en un consejo manejas información de la compañía. Los hombres tejen redes mientras nosotras pensamos que todo consiste en la meritocracia; no nos damos cuenta de que también hay una parte emocional en la contratación de un consejero. Los hombres se ayudan mucho entre ellos; las mujeres estamos más aisladas y eso nos aísla del poder”, comenta. Y va más allá. “A nosotras nos gusta ser muy laboriosas y somos tan ingenuas que creemos que alguien nos lo reconocerá. Creemos en la Justicia divina; pero nos olvidamos de que vivimos en la humana”.

Trayectoria
Para apoyar sus tesis, Levy cuenta con un currículum que delata su experiencia en la captación de clientes en firmas como Calguinox, MacCann, Atos Origin y ShlumbergerSema (en la fusión de estas dos últimas, la directiva participó activamente). Experta en márketing y comunicación, Levy detecta otro hándicap femenino. “Ni nos vendemos como personas, ni vendemos lo que hacemos. El hombre hace valer lo que hace, pero la mujer, no. Nuestra capacidad de negociación es bajísima. Ahora, estamos pagando nuestra falta de decisión en muchas cosas”, advierte.
Pese a todo, Levy considera que el planeta femenino ha hecho un esfuerzo importante para arreglar la situación. “La mujer ha cumplido con lo que se le pedía. Se ha formado, ha hecho másters, ha crecido profesionalmente... Las que no han cumplido son las empresas”, asegura con contundencia.
“Las compañías aún no son conscientes de la riqueza que aportan las mujeres. Si hubiera habido más mujeres en los consejos de administración, no habrían pasado tantas cosas”, asegura Levy en referencia a la crisis. “Nosotras, por ejemplo, sopesamos mucho las cosas; la complementariedad entre hombres y mujeres en las empresas es estupenda”, asegura Aunque trata continuamente de no caer en el derrotismo, Levy escucha las señales de alarma. “Me preocupa mucho la caída de la mujer en los puestos directivos. En 2006, las mujeres suponían el 14% de los cargos ejecutivos; el 12% en 2007 y el 10% en 2008. Si esto sucedía en épocas de bonanza, ¿qué ocurrirá a partir de ahora? Los últimos datos que tenemos hablan de un 6,14% de mujeres ejecutivas en el mercado continuo y de un 9,05% en el Ibex 35”. Levy se muestra gráfica y dice que “hace años se veían muchas más fotos de mujeres en los periódicos”.
Una oportunidad para dar un vuelco a los órganos de administración puede ser, según esta ejecutiva, la renovación anual de cargos con ocasión de la junta general de accionistas. “Los consejos están reduciendo su tamaño y se están redimensionando. Mientras que en España el número medio de miembros es de 15, en Europa, es de 12. En esa renovación, a veces, se dejan plazas vacantes y puede haber lugar para las consejeras”.

Observatorio
Después de cumplir la mayoría de edad en la primera línea del frente femenino, Levy cree haber descubierto parte de la solución. “El mercado laboral tiene que pegar un cambio importante; hay que replantearse los sistemas de trabajo y tener un mayor conocimiento de la mujer directiva. Propongo la creación de un observatorio en las cuatro ciudades españolas con bolsa (Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia)”, plantea.
En cuanto a la conciliación, ese tema convertido en excusa para presumir entre las empresas, la directiva opina que “una mujer tiene que conciliar, pero también su pareja, para no vivir en un estrés permanente”. Y, para conciliar, es clave la visión estratégica que aplique cada organización.

Levy echa de menos una mayor información que permita el definitivo salto de la teoría a la práctica. “En los estudios que se hacen al respecto de la presencia femenina en las empresas, se suele hacer referencia a porcentajes, pero habría que saber también de qué edades, sectores y circunstancias se está hablando. No se saben cosas como: ¿ganamos menos que los hombres en igualdad de condiciones o en condiciones semejantes?”, se pregunta. La ejecutiva es muy crítica con la falta de datos objetivos en los informes. “Se hacen estudios de más de lo mismo en los que echo en falta muchas cosas”.

Optimismo
Pese a todo, Levy se muestra empeñada en trasladar optimismo. “Creo en la fuerza de las personas para cambiar la realidad”. Y está radicalmente en contra de los foros exclusivamente dedicados a las mujeres... o viceversa. “Hay que poner en marcha foros de pensamiento entre hombres y mujeres que busquen un mundo mejor y más justo. Debe haber un mayor diálogo entre hombres y mujeres”.
Levy es consciente, a pesar de su entusiasmo, del retraso en el protagonismo femenino que acumula un país como España. “Deberíamos pasar ya a una fase en la que se estuvieran tomando medidas”, señala. “Las mujeres tienen que empezar a construir las redes y se deben poner en marcha cursos y módulos a los que pueda acceder la mujer”.
Despacio, muy despacio, Levy, que utiliza a menudo un genérico 'nosotras' para aplicar un tono corporativista a su discurso, empieza a percibir ciertos cambios. La labor de la directiva en ExcellentSearch es captar mujeres que puedan fichar por los consejos de administración de las empresas, pero muchas veces son las mujeres las que se ponen en contacto con la consultora. “Nos llaman espontáneamente, cosa atípica en nosotras. Antes no veía a las mujeres manifestarse con tanta fuerza como ahora, y eso es porque la crisis agudiza el ingenio”.
Eva Levy pone como ejemplo Noruega, un país que implantó una ley en 2003 en la que instaba a las empresas que cotizaban en bolsa a que un 40% de los asientos del consejo estuviera en manos de mujeres. El Gobierno del país del norte dio un plazo de cinco años a las compañías y consiguió su propósito. De momento, en España, el Ejecutivo de Zapatero se ha quedado sólo en recomendaciones, pese a que en el Consejo de Ministros existe una paridad matemática. Según la teoría Levy, esta situación podrá cambiar cuando “las mujeres seamos conscientes del inmenso poder que tenemos y las empresas sean conscientes de la riqueza que aportan las mujeres”.

Entre su familia e Israel
“Entré hace 18 años en el mundo de la mujer por casualidad, aunque tuve la suerte de tener una madre muy avanzada para su tiempo que conducía con 18 años y que murió con 90. Ella me decía que ganara dinero, que me casara con quien quisiera y que, si no me gustaba, que me divorciara. Me pedía que fuera independiente”, resume esta ejecutiva cazadora de talentos femeninos en el universo empresarial.
Eva Levy se casó en 1976, en una ceremonia civil que fue el primer matrimonio mixto que se realizó sin acto de apostasía por parte de su marido, que era católico. Para conseguirlo, tuvo que luchar y mover muchos resortes, toda una señal del destino que esperaba a Levy. En aquella época, la batalla de la ejecutiva se centró en evitar que un católico renunciara por escrito a su fe, algo que era obligatorio entonces en los matrimonios civiles. “Las cosas no eran dadas; había que lucharlas”, recuerda. “Las sociedades evolucionan con muchos esfuerzos”, explica la directiva.
Hoy, Eva Levy, que habla francés (bilingüe), inglés, italiano y alemán, es viuda y tiene tres hijos (dos mujeres de 31 y 28 años, y un chico de 22 años). Además de su lucha por la mujer, Levy ha tenido tiempo para poner en marcha otras iniciativas. La ejecutiva ayudó activamente a la creación de la Cámara de Comercio España-Israel y es vocal de su junta directiva. Además, es miembro de la Comunidad Judía de Madrid. Levy es creyente, pero no practicante.

jueves, 19 de mayo de 2011

"Loving Strangers" - Russian Red





Nominada al Goya con la película Habitación en Roma de Julio Médem.

The Biggest Art Hoax in History

The author reveals how he and David Bowie created Nat Tate, the greatest artist who never really lived. For more of "Nat Tate's" work, see our slideshow.

On the evening of April 1, 1998, David Bowie hosted a party at Jeff Koons's Manhattan studio. Many from the New York art world were there because Bowie was launching the first publications of his new art-publishing house, 21.
At one stage in the evening, Bowie read some excerpts from a short biography 21 was publishing. It was called Nat Tate: An American Artist: 1928--1960. It was full of photographs and illustrations, and it was written by me. Nat Tate was a short-lived member of the famous New York School, which flourished in the late 1940s and 1950s and included such luminaries as Jackson Pollock, Franz Kline, and Willem de Kooning. Tate committed suicide in 1960 by jumping off the Staten Island Ferry (his body was never found) after having burned 99 percent of his life's work during the last weekend of his life. Hence the artistic oblivion he found himself in almost 40 years later; only a few works remained to testify to his intriguing talent.
After Bowie gave his reading, an English journalist named David Lister, who worked for the Independent newspaper in London--a national newspaper--wandered through the crowd in Koons's studio, chatting to people about Tate. Some people claimed to have heard of him, a few had seen some of the work, and all agreed that his short, abruptly self-terminated life was very sad.
A week later, 21 Publishing planned a similar launch in London. A new restaurant, Mash, was the venue, and, just as in New York, much of London's art world had been invited. I gave major interviews on BBC Radio and to national newspapers. The eminent journalists who interviewed me were hugely intrigued by this forgotten American artist, highly curious as to how I had found out about this overlooked talent. An excerpt from the book ran in the Sunday Telegraph.
And then it was all exposed as an elaborate hoax. Nat Tate had never existed. Nat Tate was a fiction. He was a figment of William Boyd's imagination.
The hoax was broken by Lister, the English journalist at the Bowie-Koons party. He was one of the very small band of conspirators and felt he couldn't sit on this scoop any longer, and the story duly appeared on the front page of the Independent: HOW A BRITISH NOVELIST FOOLED THE U.S. ART WORLD. It was picked up internationally (it was on the front page of the New York Times Arts section), and for 24 hours it became a global talking point. I was interviewed by radio stations and newspapers around the world. I was on Voice of America. I had a 20-minute interview on the late-night news-magazine program on BBC TV. And so on and so forth. And thus the myth of the great Nat Tate art hoax was born.
It wasn't planned this way. Nat Tate was created out of a desire to experiment--to see if something entirely fictitious could experience a life in the world as something wholly credible, real, and true. I wanted to launch the book out into the public arena and see what would happen, to see who bought the story wholesale and who was suspicious. I wondered how long it would take for us to be rumbled. A month? Six months? A year or so? At the time, I was on the editorial board of an art magazine called Modern Painters, as was David Bowie, which is how we met. With the editor's cooperation, I came up with the idea of creating an imaginary painter. However, his life would be tricked out with absolute authenticity: photographs, reminiscences, examples of surviving artwork. Bowie suggested we publish it as a small, beautifully produced art monograph. Those details were taken care of by 21 Publishing (and the finished book was both beautiful and highly professionally produced), while I concentrated on the complex fabrication of Tate's short and troubled life--born illegitimate in New Jersey, orphaned at eight, adopted by a rich couple from Long Island--and on producing the few drawings that survived his bitter and destructive auto-da-fé.
I had been collecting anonymous photographs--from junk shops and yard sales--for some years for another project and so was easily able to produce images of the people in Tate's life: his adoptive father, his gallerist, and Tate himself. The sole emblematic image we have of Tate as an adult was cropped out of a family snapshot bought from a stall in a French antique fair. Tall, handsome, broad-shouldered--who was the original? I have no idea. We also reproduced real pictures of real people: Pablo Picasso and Georges Braque and other contemporary figures. The whole mix was meant to be so plausible that if any doubt intruded, it would be canceled out by something obviously real.
For me, the key ingredient was the testimony of people who could "remember" meeting Tate. I asked two friends--Gore Vidal and Picasso biographer John Richardson--to join the circle of conspirators. Their anecdotal testimony in the book acts with massive veridical force. Here is Gore Vidal on meeting Tate: He was "an essentially dignified drunk with nothing to say. Unlike most American painters, he was unverbal." Then Richardson describes how he introduced Tate to Picasso at a luncheon and then gained him access to Braque in his studio at Varengeville in Normandy: "It was obvious that Tate had a drink problem ... but I found him charming and unassuming." The evidence was overwhelming. It must be true. Nat Tate must have existed.
And here we are, 13 years after the event, and the phenomenon has never stopped. There have been three TV documentaries about Tate. The biography has been translated into French and German and will be republished in the U.K. and the U.S. this month. In the 2010 TV dramatization of my novel Any Human Heart, Tate is played by the actor Theo Cross. And, even more bizarrely, the first authenticated Tate drawing to go on the open market is about to be auctioned in London.
It just goes to show that everybody loves a hoax, even one as relatively short term and confined as the Nat Tate hoax. Something about people being hoodwinked--being tricked and bamboozled--is endlessly alluring, I suppose. Something deep in our nature responds to these kinds of stories. It's the only way I can really explain Tate's extraordinary longevity and renown.
As for myself, I feel a bit like a Dr. Frankenstein confronting his benign monster--not fearful but baffled, amused, and full of affection. Tate seems to have taken on a life of his own that has less and less to do with me. And once an artwork by this wholly fictional painter is bought for hard cash at auction, I suppose further that the whole hoax will have come full circle. Fiction and reality will have melded inexorably. Tate doesn't need me anymore; he's on his own. Nat lives!

miércoles, 20 de abril de 2011

La Torre de las Olimpiadas 2016



El reto consistía en diseñar una estructura vertical en la isla de Cotonduba que, además de tener la función de la torre de observación, se convierte en un símbolo de bienvenida para aquellos que vienen a Río por vía aérea o marítima, ya que esta será la ciudad sede de los Juegos Olímpicos de 2016.
Su diseño le permite aprovechar la energía solar durante el día por los paneles situados a nivel del suelo, mientras que el exceso de energía producida se canaliza a la bomba de agua de mar en el interior de la torre, produciendo un efecto de agua que cae en la piscina. Esta agua se reutiliza de forma simultánea a través deturbinas para producir energía durante la noche.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Morgan Threewheeler



El Morgan Threewheeler es un deportivo básico pero muy divertido que acumula  seguidores desde hace más de un siglo.
La conocida Morgan, vuelve a producir su modelo Threewheeler que realmente fue el que dio origen a la marca allá por el año 1909… En realidad el Threewheeler no ha cambiado gran cosa en los últimos 100 años y volverá a presentarse al público en el próximo Salón de Ginebra.
   El Morgan Treewheeler es un pequeño deportivo,con motor de moto -2 cilíndros en V- colocado en posición transversal en la parte delantera que tiene dos ruedas delante, como un coche, y una detrás, como una moto. La tracción es a la  rueda trasera, que va sujeta por un basculante con dos amortiguadores, como en una moto clásica. Así han sido los Threewheeler toda la vida y así es el que se va a volver a producir. Eso sí, el nuevo Morgan montará un moderno motor Harley Davidson de 1.800 cc con 100 CV, acoplado a un cambio Mazda de 5 velocidades, con lo que la potencia y el manejo pasan a ser totalmente actuales. Además de la simplicidad del diseño, la carrocería es de aluminio, por lo que el coche sólo pesará alrededor de 500 Kg. Con estas condiciones, las prestaciones son buenas: aceleración de 0 a 100 Km/h en 4,5 segundos y velocidad máxima de 190 Km/h; pero, mucho más lo son las sensaciones de pilotar al aire libre, a ras de suelo y con 100 CV en la única rueda de atrás.

viernes, 25 de marzo de 2011

Ego, el primer Semi Submarino Eléctrico



THE EGO es el primer submarino semi compacto. Las ventanas están hechos de materiales especiales de acrílico, utilizado principalmente en los acuarios para soportar la presión del agua y permitir la transmisión de luz para una mejor visibilidad.

Cuenta con una velocidad máxima de aproximadamente 7km  y una autonomia de 6 horas con una sola carga. Otro equipo incluye un sistema de control LCD, sistemas de monitoreo de la batería, radio VHF marino de dos vías, profundímetro digital, pedal de pie, la brújula y el reloj.


martes, 15 de marzo de 2011

Casa Eames

Casa realizada dentro del programa para la industrialización de viviendas promovido por la revista americana Arts & Architecture denominado Case Study Houses.
1945-1949
Proyectada en un principio por Charles Eames y Eero Saarinen, esta vivienda fue substancialmente modificada durante su proceso constructivo por Eames y su mujer Ray, artista y diseñadora, a fin de maximizar el aprovechamiento espacial.
Charles Eames, junto a su mujer Ray, han supuesto una referencia en el Diseño perteneciente al siglo XX. Si bien para cualquier diseñador es una referencia principal el estudio de sus objetos, lo que no es tan conocido son sus trabajos en el campo de la arquitectura, y entre ellas la principal obra es la Eames House.
Los Eames se aplicaron en aquello que es consustancial con su forma de producir: la modernidad, la industrialización Taylorizada, el cinematógrafo y el minimalismo japonés.
Esta casa es un ejemplo de vivienda modular de fácil fabricación y montaje, es un ejemplo único de hasta dónde podía haber llegado la arquitectura siguiendo los postulados de este utópico arquitecto que supo vislumbrar los peligros del ego y el afianzarse a los materiales de siempre en la construcción.
Por fortuna o por desgracia, el trabajo de Eames a gran escala no cuajó dentro del imaginario común ni convenció a los promotores.
La Casa Eames se asienta en una colina con vistas a la bahía de Santa Mónica y el océano Pacífico, entre unos grandes eucaliptos ya existentes que los arquitectos decidieron conservar puesto que proporcionan un hermoso juego de luces, sombras y reflejos con la casa.

"Nos interesa la casa como un instrumento fundamental para vivir en nuestro tiempo, la casa como una solución a la necesidad humana de cobijo que sea contemporánea desde el punto de vista estructural, la casa que, sobre todo, se aproveche de las mejores técnicas de ingeniería de nuestra civilización altamente industrializada. Mientras otras actitudes presentan diversas posibilidades, este enfoque parece que es el que puede defenderse sin prejuicios como la solución moderna, lúcida y realista a las necesidades de vivienda. La historia de la casa es demasiado obvia como para replanteársela. Sin embargo, lo que tratamos de decir es que ahora se dan todas las circunstancias y condiciones necesarias para poder combatir el problema de la vivienda en serie a escala integral y global con posibilidades de éxito más que buenas” (Charles Eames).

La Eames House nace cuando los Eames se trasladan a un suburbio de Los Angeles, donde construirán su propia casa, en la que habitarán hasta su muerte. Durante estos años desarrollan y construyen el "objeto" que han imaginado y que utilizan. Por lo tanto van adaptando la vivienda a las necesidades que van surgiendo. De aquí surge el primer concepto arquitectónico válido en la actualidad: flexibilidad.

Las habitaciones están en una entreplanta que se abre en la sala, debajo de las cuales se encuentra la biblioteca.
El taller está en la planta baja independiente del volumen dedicado a la vivienda, pero al mismo tiempo interrelacionado a través de la terraza. En esta planta se han ubicado la sala de estar, la cocina, el taller y el almacén.
En la parte alta los dormitorios y baño. Esta planta se comunica con el resto de la casa por escaleras y balcones que permite la doble altura de los salones.
la vivienda fue enteramente montada con elementos prefabricados que, incluyendo el acero, el cristal, el asbesto y los paneles Cemesto, seguían un sistema modular. 
En lugar de utilizar materiales tradicionales, utilizan materiales industriales por dos razones: por su relación con la industria, al ser diseñadores de mobiliario, esto les permite la estandarización de la construcción y porque los materiales industriales les permite la autoconstrucción de su vivienda. Estos son dos términos también muy de actualidad en el mundo arquitectónico.
El exterior de la casa está formado por paneles transparentes de vidrio o translúcidos de fibra de vidrio combinados con paneles de madera, asbesto (mineral parecido al amianto, pero de fibras duras y rígidas, principalmente constituido por silicato magnésico, el asbesto es incombustible y tiene una gran aplicación en la industria) y cemesto pintados en tonos primarios o blanco y en ocasiones cubiertos con estuco mezclado con pan de oro.
Las ventanas y las puertas son de aluminio industrializado, así como el acero utilizado en el techo y la terraza.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Edith Head

 
(San Bernardino, California, 1897 - Los Angeles, 1981)

Considerada la gran dama del diseño de vestuario, su trayectoria profesional es una de las más impresionantes de la historia del cine; má de mil películas en su filmografía, 34 nominaciones al Oscar, ganó 8 premios de la Academia, jefe del departamento de diseño de la Paramount hasta 1967 y apartir de esta fecha jefe del departamento de diseño de la Universal.
Edith Head trabajó incansablemente durante varias décadas en la producción a  gran escala del Hollywood de la época de los estudios.
Desde los años diez los incipientes estudios comienzan a contratar profesionales especializados para los distintos departamentos artísticos. Todo ello requería, que los departamentos en los que trabajaba un inmenso despliegue de profesionales, diseñadores, maquilladores, fotógrafos...tomaran mayor cuidado en potenciar y mimar el “look” de sus estrellas.
Howard Greer, jefe del departamento de arte de la Paramount, contrata en 1923 a Head para dibujar los bocetos del vestuario propuesto para cada nuevo proyecto del estudio. Con ellos trabajaba un diseñador al que Head admiraba profundamente, Travis Banton. Este se haría cargo del departamento cuando Greer deja el estudio en 1927 y tomará a Edith Head como asistente. Banton, de gran talento, diseñaría algunos de los vestidos más celebrados de Carole Lombard o Marlene Dietrich de quién potencia para la pantalla su famoso “estilo masculino”.
Head comienza creando el vestuario de los actores secundarios en las películas de pequeño presupuesto del estudio, pero su magnífico trabajo y dedicación le hicieron tomar mayor responsabilidad y en poco tiempo alguna de las grandes estrellas de los años veinte como Clara Bow o Mae West vestían sus diseños en la pantalla.
Uno de los primeros éxitos de Head fueron sus creaciones para Dorothy Lamour en The jungle princess (Wilhelm Thiele, 1936). Para ella creó un exótico vestuario a base de pareos y bañadores de vivos estampados que marcaron la moda en las playas de toda América durante los años treinta.
Cuando en 1938 Banton abandona su puesto en la Paramount, Head, que contaba ya con una enorme experiencia, le sustituye al frente del departamento de vestuario. A partir de esta fecha su carrera es muy intensa. Paramount se estructuraba en sesenta departamentos especializados lo que puede dar idea de la envergadura y complejidad en la infraestructura de uno de los grandes estudios de esta época y de su enorme producción anual. Los títulos de su filmografía serán innumerables ya que aparte de diseñar, supervisaba el trabajo de todo su departamento.
Dos de sus más destacados trabajos fueron vestir a Bette Davis en Eva al desnudo (All about Eve, Mankiewicz, 1950) cuyos preciosos trajes de noche negro, los abrigos de piel y la elección de broches, pulseras de brillantes... contribuyeron a poner el toque justo de elegancia que el papel de Davis requería, y a Gloria Swanson como estrella retirada del cine mudo en El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard, Billy Wilder, 1950). Este último vestuario fue gratificante para Head. Colaboró mano a mano con la propia Swanson para darle forma externa al personaje de Norma Desmond. “Eramos co-diseñadoras” comentaría Head. Eligieron cada accesorio y cada detalle del vestuario con gran cuidado. El personaje debía desprender un perfume algo rancio y decadente, lo que consiguieron creando un glamour algo excesivo y pasado de moda.
Sus diseños para Elizabeth Taylor marcaron moda. La actriz durante los años cincuenta estaba en su época de esplendor. Para Un lugar en el sol (A place in the sun, George Stevens 1951) o La senda de los elefantes (Elephant walk, William Dieterle, 1954) Head crea un vestuario muy apropiado para resaltar la Sbelleza de la actriz. Trajes muy entallados en la cintura con amplias faldas, muy femeninos y que dulcificaban el físico más bien rotundo de Taylor.
También vistió a la delicada Audrey Hepburn de Vacaciones en Roma (Roman Holiday,William Wyler, 1953) y a una sobria Marlene Dietrich en Testigo de cargo (Witness for the prosecution, Billy Wilder, 1957). Dos actrices que han marcado tendencias muy personales en la moda.
Quizás habría que detenerse especialmente en el trabajo que Head realizó para Hitchcock. Se encargó del vestuario de muchas de las películas del director aunque algunas de ellas merecen destacarse; La ventana indiscreta (Rear window, 1954), Atrapa un ladrón (To catch a thief, 1955) y especialmente, Vertigo (1958). La primera por los maravillosos vestidos de Grace Kelly, quien pocas veces ha estado tan brillante y sofisticada en la pantalla. Atrapa un ladrón, por la enorme elegancia de la pareja Grace Kelly-Cary Grant y por ser, confesado por ella misma, el trabajo favorito de Head. Vertigo es la excepción a todo lo demás. No sólo por el indiscutible talento de Head demostrado en esta película sino porque pocas veces en el cine el vestuario se convierte en parte fundamental de la narración. La presencia/ausencia de Kim Novak (Madeleine/Judy) a través del vestido, de la imagen perdida y reconstruida. Los zapatos de tacón, el traje sastre o el vestido de noche se convierten en un fetiche para el personaje de James Stewart, en objetos con significado por sí mismos, piezas de un rompecabezas que tendrá que reconstruir. Sin duda un trabajo maestro de diseño y del uso del vestuario en la narración cinematográfica.
En 1967, al atravesar Paramount una época de profundos cambios, Head entra a formar parte del equipo de la Universal en donde se encarga de la dirección del departamento de diseño. A partir de esta fecha su trabajo baja en intensidad aunque no en calidad. Merece destacarse sobre todo su magnífico trabajo para El golpe (The sting, George Roy Hill, 1973).
Los diseños de Edith Head eran sinónimo en Hollywood de elegancia y glamour. Aseguraba que el vestuario debía servir por encima de todo para ayudar a la historia y a los personajes. Sin duda no podemos separar la imagen de algunos actores y actrices de los diseños de esta excepcional mujer.
Sus creaciones traspasaron la pantalla e influyeron de forma determinante en la moda de su época. Su talento, creatividad y su larga e intensa carrera han sido únicos en la historia del cine. La belleza que emanaba de su trabajo es un verdadero privilegio para el espectador. Sin embargo son muchos los profesionales del diseño de vestuario que pusieron su creatividad al servicio del arte cinematográfico, Travis Banton, Walter Plunkett, Helen Rose, Irene Scharaff, Jean-Louis, Orry-Kelly, Adrian, Cecil Beaton, entre otros, a quienes también va dedicado nuestro pequeño homenaje.
Edith Head recibió ocho Oscars; La Heredera (The Heiress,William Wyler 1949), Sansón y Dalila (Samson and Delilah, De Mille, 1949), Eva al desnudo (All about Eve, Mankiewicz, 1950), Un lugar en el sol (AS place in the sun, George Stevens, 1951), Vacaciones en Roma (Roman Holiday, William Wyler 1953), Sabrina (Sabrina, Billy Wilder, 1954), The facts of life (Melvin Frank, 1960), El golpe (The sting, George Roy Hill 1973).